Publicado el junio 15, 2024

Encontrar un nido de tortugas marinas eclosionando es un privilegio que, por desconocimiento, puede convertirse en una trampa mortal para las crías. La clave no es solo llamar al 112, sino comprender la biología que hay detrás de cada gesto. Este artículo le transformará de un mero espectador a un guardián informado, explicando por qué acciones como no tocar a las crías o evitar la luz de su móvil son vitales para su supervivencia y su futuro regreso a nuestras costas.

La escena podría ser de un documental: bajo la luz de la luna, decenas de pequeñas criaturas emergen de la arena y comienzan una frenética carrera hacia el mar. Presenciar la eclosión de un nido de tortugas marinas en una playa española es una experiencia cada vez más posible y, sin duda, profundamente emotiva. Sin embargo, este momento mágico es también el más vulnerable en la vida de una tortuga. Un gesto bienintencionado, pero incorrecto, puede anular las posibilidades de supervivencia de todo un nido.

La respuesta más extendida y correcta es no tocar nada y llamar inmediatamente al 112. Es el protocolo fundamental. Pero como biólogo marino especializado en estos reptiles, mi objetivo es ir un paso más allá. No se trata solo de seguir una instrucción, sino de entender la ciencia que la sustenta. ¿Por qué es tan grave iluminarlas con el móvil? ¿Por qué cargarlas hasta la orilla, pensando que las ayudamos, es en realidad una condena?

El litoral español se está convirtiendo en una nueva frontera de anidación para especies como la tortuga boba (Caretta caretta), probablemente a causa del calentamiento del Mediterráneo. Esto nos otorga una nueva responsabilidad. No somos un simple destino turístico, sino una guardería para una especie en peligro. Comprender los mecanismos biológicos detrás de la anidación, la eclosión y la orientación de las crías es la única forma de convertir a cada bañista en un guardián eficaz y consciente.

Este artículo le guiará a través de los porqués científicos de cada acción recomendada. Exploraremos desde el impacto de la contaminación lumínica y química hasta la importancia de que las crías realicen por sí mismas su primer y más importante viaje. El objetivo es que, si alguna vez tiene la fortuna de vivir este momento, sepa exactamente cómo actuar para garantizar no solo la supervivencia de esa noche, sino el futuro de las generaciones venideras.

Para navegar por este protocolo de conservación y entender cada aspecto crucial, aquí tiene una guía detallada de los puntos que abordaremos a continuación.

Temporada de anidación: ¿en qué meses y fases lunares es posible ver tortugas poniendo huevos?

El fenómeno de la anidación de tortugas marinas en las costas españolas, aunque todavía esporádico, se está volviendo cada vez más frecuente y predecible. Entender su calendario es el primer paso para una coexistencia respetuosa. La temporada de desove de la tortuga boba (Caretta caretta), la especie más común en nuestras aguas, se extiende principalmente desde junio hasta finales de agosto. Durante estos meses de verano, las hembras adultas regresan a tierra firme para depositar sus huevos, un acto que realizan casi exclusivamente durante la noche para protegerse de depredadores y del calor diurno.

El verano de 2024 ha sido testigo de un notable aumento en la actividad, pues se han documentado hasta ocho nidos de tortugas marinas en todo el litoral español. Esta cifra, que puede parecer modesta, representa un hito importante y confirma una tendencia al alza. Zonas como la Comunidad Valenciana se han convertido en un epicentro, donde se han registrado récords de puestas en los últimos años, un fenómeno que los científicos vinculan directamente con el aumento de la temperatura del agua del Mediterráneo.

Aunque la creencia popular asocia la anidación con la luna llena, no existe una evidencia científica concluyente que lo demuestre. Las tortugas parecen guiarse más por la tranquilidad, la oscuridad y la temperatura de la arena. Por ello, es más probable encontrar rastros o un nido durante un paseo nocturno o a primera hora de la mañana en una playa tranquila que en una noche específica del ciclo lunar. Tras la puesta, los huevos incuban durante aproximadamente dos meses, por lo que las eclosiones suelen ocurrir desde agosto hasta octubre, también preferentemente de noche.

Contaminación lumínica: ¿por qué la linterna de tu móvil puede desorientar y matar a las crías?

Una vez que las crías de tortuga eclosionan, su instinto más primario es dirigirse hacia el mar. Para ello, la naturaleza les ha dotado de un sistema de guiado muy simple pero efectivo: buscan el horizonte más brillante y bajo. En una playa natural y oscura, este horizonte siempre es el mar, que refleja la luz de la luna y las estrellas. Sin embargo, la contaminación lumínica de nuestras costas convierte este mecanismo de supervivencia en una trampa mortal.

La luz artificial procedente de paseos marítimos, edificios, coches y, sí, la linterna de un teléfono móvil, es mucho más intensa que el reflejo lunar. Esto crea una «firma lumínica» falsa que desorienta por completo a las crías. En lugar de ir hacia el agua, se dirigen tierra adentro, hacia la fuente de luz. Este viaje erróneo las expone a la deshidratación, al agotamiento, a ser aplastadas en carreteras o a ser presa fácil para depredadores. El impacto es devastador: entre el 30% y el 50% de los huevos pueden perderse por causas antropogénicas, siendo la iluminación una de las principales. En playas urbanas sin gestión, menos de la mitad de las crías que nacen logran alcanzar el mar.

Vista macro de crías de tortuga en la arena iluminadas suavemente por luz roja

Por esta razón, la primera regla si se encuentra una eclosión es no usar ninguna luz blanca. Ni linternas, ni flashes de cámaras, ni la pantalla del móvil. Si es absolutamente necesario iluminar por seguridad mientras se espera a los técnicos, solo se debe usar una luz roja. La visión de las tortugas es menos sensible a las longitudes de onda rojas, por lo que este tipo de luz interfiere mucho menos en su orientación natural. Crear una «burbuja de oscuridad» alrededor del nido es el acto más compasivo que podemos realizar.

Ayudar vs Estorbar: ¿por qué nunca debes llevar a las tortuguitas al agua con la mano?

El impulso de «ayudar» a una pequeña y vulnerable tortuga a llegar al agua es comprensible y nace de la empatía. Sin embargo, este es uno de los errores más graves que se pueden cometer. El trayecto desde el nido hasta la orilla, aunque parezca arduo y peligroso, es un proceso biológico fundamental para su supervivencia a largo plazo. Al llevarlas en la mano, les estamos robando una información vital.

Durante esa carrera por la arena, ocurren dos procesos cruciales:

  1. Fortalecimiento muscular: El esfuerzo de arrastrarse por la arena fortalece los músculos de sus aletas, preparándolas para la natación enérgica que necesitarán para superar el oleaje y escapar de los depredadores costeros.
  2. Impronta geomagnética (Imprinting): Este es el mecanismo más asombroso. Mientras avanzan, las tortugas registran las características únicas del campo magnético de su playa de nacimiento. Esta «impronta» actúa como un GPS biológico que les permitirá, décadas después, regresar a la misma zona para anidar, perpetuando así el ciclo de la especie. Si se les priva de este viaje, es muy probable que nunca puedan encontrar el camino de vuelta.

Entonces, ¿cuál es el protocolo correcto? Es simple y se basa en la no intervención directa. El paso más importante es alertar a las autoridades llamando al 112. Este servicio de emergencias activará la Red de Varamientos y pondrá en marcha el protocolo oficial, movilizando a biólogos, agentes del SEPRONA y voluntarios cualificados. Mientras se espera su llegada, su papel como guardián consiste en:

  • Mantener la distancia: Aléjese al menos 15-20 metros del nido o de las crías.
  • Crear un perímetro: Pida a otros curiosos que hagan lo mismo, creando una «bulla de silencio» y un pasillo despejado hacia el mar.
  • No tocar nada: Nunca toque, mueva o recoja ni a las crías ni los huevos que puedan quedar.
  • Eliminar obstáculos: Solo si es seguro y no interfiere, puede retirar del camino de las crías objetos como plásticos o restos de basura.
  • No hacer ruido ni usar luces: Como ya hemos visto, la oscuridad y el silencio son sus mejores aliados.

Plan de acción: Pasos para ser un guardián informado

  1. Puntos de contacto: Memorice el número de emergencias 112. Es el único canal para activar el protocolo oficial en España.
  2. Análisis de la situación: Evalúe la escena a distancia. Observe si hay crías saliendo, rastros en la arena o depredadores cerca (gaviotas, perros).
  3. Creación de un perímetro de seguridad: Pida con calma a otros bañistas que se alejen al menos 15 metros y no usen flashes ni luces blancas.
  4. Control de la contaminación sensorial: Apague toda fuente de luz y reduzca el ruido al mínimo para no desorientar ni estresar a los animales.
  5. Reporte de información: Al llamar al 112, facilite la ubicación más precisa posible (nombre de la playa, punto kilométrico, referencia visual).

Huevos de tortuga: ¿cómo identificar si alguien te ofrece carey o huevos y dónde denunciarlo?

La protección de las tortugas marinas no termina en la playa. El comercio ilegal de sus productos es una de las mayores amenazas para su supervivencia. Es crucial saber que todas las especies de tortugas marinas que habitan en aguas españolas están estrictamente protegidas por leyes nacionales e internacionales. De hecho, la tortuga boba está oficialmente catalogada como «En Peligro de Extinción», según el estado oficial de conservación establecido por la Unión Mundial para la Naturaleza.

Esto significa que la posesión, el transporte, la venta o la compra de tortugas, sus huevos o cualquier parte de ellas es un delito grave. Dos de los productos ilegales más comunes que un turista podría encontrar son:

  • Huevos de tortuga: Aunque es menos común en España que en otras partes del mundo, el consumo de huevos de tortuga como supuesto manjar o afrodisíaco todavía existe. Son esféricos, de cáscara blanda y correosa, parecidos a una pelota de ping-pong.
  • Carey: Este es el nombre que recibe el material obtenido de las placas del caparazón de la tortuga carey (Eretmochelys imbricata), aunque a menudo se usa para referirse a productos de cualquier tortuga marina. Se utiliza para fabricar peines, joyas, gafas y otros objetos decorativos. El auténtico carey presenta un patrón de manchas ambarinas, marrones y negras con un aspecto translúcido y veteado. A menudo se imita con plástico, pero cualquier oferta sospechosa debe ser tratada con cautela.

Si durante su viaje, ya sea en España o en el extranjero, alguien le ofrece estos productos o ve una tienda que los vende, su deber es denunciarlo. En España, los canales adecuados para hacerlo son:

  • Llamar al 112: Es el canal más directo para cualquier emergencia o delito medioambiental en curso.
  • Contactar con el SEPRONA: El Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil es el cuerpo especializado en delitos contra la fauna. Su número de contacto es el 062.
  • Autoridades medioambientales locales: Cada Comunidad Autónoma tiene sus propios agentes de medio ambiente que pueden recibir denuncias.

Rechazar y denunciar este comercio es una forma activa y poderosa de participar en la conservación marina, cortando la demanda que alimenta la caza furtiva.

Centros de recuperación en España: ¿dónde ver el trabajo de conservación de forma ética?

La fascinación por las tortugas marinas es innegable, y el deseo de verlas de cerca es natural. Sin embargo, como hemos visto, la interacción directa en la naturaleza es perjudicial. Afortunadamente, existe una forma ética y educativa de satisfacer esa curiosidad: visitar un centro de recuperación de fauna marina. España cuenta con una excelente red de hospitales de tortugas y otros animales marinos que realizan una labor científica y de rehabilitación encomiable.

Estos centros rescatan animales heridos, a menudo víctimas de enredos en redes de pesca, colisiones con embarcaciones o ingestión de plásticos. Allí, un equipo de veterinarios y biólogos les proporciona los cuidados necesarios hasta que están listos para ser devueltos al mar. Muchos de estos centros ofrecen programas de visita y educación ambiental, permitiendo al público ver a los animales en proceso de recuperación y aprender sobre las amenazas que enfrentan.

Vista amplia de un centro de recuperación con piscinas de rehabilitación para tortugas marinas

Visitar uno de estos centros no solo es una experiencia fascinante, sino también un acto de apoyo directo a la conservación. Las entradas y donaciones ayudan a financiar su vital trabajo. A continuación, se presentan algunos de los centros más importantes de España que permiten visitas (se recomienda consultar sus sitios web para horarios y condiciones).

Centros de recuperación de fauna marina visitables en España
Centro Ubicación Tipo de visitas Especialización
CRAM El Prat de Llobregat (Barcelona) Visitas educativas y cursos Tortugas marinas y cetáceos
ARCA del Mar Valencia Programas educativos Fauna marina mediterránea
Oceanogràfic Valencia Visitas públicas Conservación y divulgación
Centro de Tafira Gran Canaria Visitas concertadas Fauna marina canaria

¿Cómo practicar snorkel en el Mediterráneo sin dañar ecosistemas frágiles?

La conservación marina no se limita a las tortugas; abarca todo el ecosistema del que dependen. El Mediterráneo, a pesar de su belleza, es uno de los mares con mayor presión humana del mundo. Practicar snorkel o buceo de forma responsable es crucial para no añadir más estrés a un entorno ya frágil. Ecosistemas como las praderas de Posidonia oceánica, a menudo llamadas los «pulmones del Mediterráneo», son vitales para la oxigenación del agua y sirven de refugio y zona de cría para cientos de especies.

El impacto de un turismo no regulado puede ser devastador. Desde el anclaje de barcos que arrasa praderas enteras hasta el simple contacto físico de un buceador inexperto que rompe corales o estresa a los animales. Además, está la contaminación química invisible. Investigaciones recientes han detectado hasta 39 tipos distintos de pesticidas y contaminantes químicos en muestras de tortugas marinas del Mediterráneo, muchos de los cuales llegan al mar a través de nuestras actividades diarias.

Para minimizar nuestro impacto al explorar el mundo submarino, es fundamental seguir un «código del snorkelista responsable»:

  • Controlar la flotabilidad: Aprenda a controlar su posición en el agua para no necesitar apoyarse en el fondo marino. Un simple aletazo o un pisotón pueden destruir organismos que han tardado décadas en crecer.
  • No tocar nada: La regla de oro es «mirar, pero no tocar». Ni corales, ni estrellas de mar, ni por supuesto, tortugas. El contacto puede dañar sus mucosas protectoras y causarles un estrés innecesario.
  • No alimentar a los animales: Alimentar a la fauna marina altera su comportamiento natural, crea dependencia y puede perjudicar su salud.
  • No llevarse «souvenirs»: No extraiga conchas, piedras ni ningún organismo vivo o muerto del mar. Todo tiene una función en el ecosistema.
  • Elegir protectores solares respetuosos: Como veremos en el siguiente punto, los químicos de muchas cremas solares son altamente tóxicos para la vida marina.

La práctica del snorkel debe ser un acto de observación silenciosa y respetuosa. Para ello, es imprescindible interiorizar las reglas de una inmersión de bajo impacto.

Oxibenzona y octinoxato: ¿qué ingredientes de tu protector solar están prohibidos en zonas protegidas?

Uno de los actos de conservación más sencillos y efectivos que podemos realizar cada día de playa es elegir el protector solar adecuado. Puede parecer un detalle menor, pero cada año miles de toneladas de crema solar acaban en los océanos, liberando compuestos químicos que son extremadamente dañinos para la vida marina, especialmente para los corales y la fauna invertebrada que sirve de alimento a especies como las tortugas.

Los principales culpables son dos filtros UV químicos: la oxibenzona y el octinoxato. Numerosos estudios han demostrado que estos compuestos provocan el blanqueamiento de los corales, alteran el ADN de los organismos marinos y actúan como disruptores endocrinos. Como señalan los expertos, estas sustancias pueden afectar al sistema inmune, alterar procesos hormonales y reducir el éxito reproductivo de la fauna marina.

Estas sustancias afectan su sistema inmune, alteran procesos hormonales y reducen su éxito reproductivo.

– Investigadores marinos, Estudio sobre contaminantes en tortugas marinas del Mediterráneo

La alternativa son los protectores solares con filtros físicos o minerales, como el óxido de zinc y el dióxido de titanio. Estos actúan creando una barrera física sobre la piel que refleja los rayos del sol, en lugar de una reacción química. Son mucho más seguros para el medio ambiente, siempre que se elijan en su forma «no nano», para evitar que las partículas sean ingeridas por los corales.

Cada vez más áreas marinas protegidas en el mundo prohíben el uso de protectores con oxibenzona y octinoxato. Adoptar este hábito en todas nuestras visitas a la playa es una forma proactiva de proteger el hogar de las tortugas.

Filtros solares: permitidos vs. prohibidos en zonas protegidas
Tipo de filtro Componentes Impacto ambiental Recomendación
Químicos dañinos Oxibenzona, Octinoxato Blanqueo de corales, disrupción endocrina en fauna marina EVITAR
Minerales/Físicos Óxido de zinc, Dióxido de titanio Mínimo impacto si no son nanopartículas RECOMENDADO
Químicos nuevos Tinosorb S, Mexoryl Menor impacto que tradicionales ACEPTABLE

Puntos clave a recordar

  • La costa española es una nueva y frágil frontera de anidación para tortugas marinas; su protección es una responsabilidad compartida.
  • El rol del testigo va más allá de llamar al 112: implica proteger el nido de la luz y el ruido, y comprender la importancia del viaje de las crías al mar (imprinting).
  • La conservación marina es un compromiso diario que se demuestra en cada elección, desde el protector solar que usamos hasta cómo practicamos snorkel.

Avistamiento responsable: ¿cómo observar fauna marina sin estresar a los animales?

El respeto por la vida marina debe extenderse a todas las especies, no solo a las tortugas. El avistamiento de cetáceos, como delfines y calderones, es otra actividad turística popular en España, especialmente en Canarias, el Estrecho y el Cantábrico. Sin embargo, al igual que con los nidos, una aproximación incorrecta puede causar un grave estrés a los animales, interrumpir su alimentación o separar a las madres de sus crías.

Para regular esta actividad, España cuenta con una legislación específica, el Real Decreto 1727/2007, que establece unas normas claras para la observación de cetáceos. Estas reglas son un excelente modelo de conducta para cualquier encuentro con fauna marina:

  • Zona de exclusión: Está prohibido acercarse a menos de 60 metros de un animal o grupo de animales.
  • Velocidad y aproximación: La aproximación debe ser suave, por los lados y ligeramente por detrás, nunca de frente ni cortando su trayectoria. La velocidad debe ser constante y lenta.
  • Comportamiento: Está prohibido nadar con los animales, alimentarlos, hacer ruidos fuertes o perseguirlos si deciden alejarse. El tiempo máximo de observación no debe superar los 30 minutos.

Estudio de caso: El protocolo nacional de actuación

Consciente de la creciente importancia de estos eventos, el gobierno español está impulsando un protocolo de actuación a nivel nacional para eventos de anidación, similar al que ya existe para cetáceos. Este protocolo, basado en el Real Decreto 1727/2007, busca coordinar a científicos, administraciones y centros de recuperación para garantizar una respuesta rápida y estandarizada. Este enfoque demuestra un compromiso institucional para pasar de acciones reactivas a una estrategia de conservación proactiva y regulada, donde el bienestar animal es la máxima prioridad.

Al contratar una excursión de avistamiento, busque siempre empresas que luzcan el distintivo «Barco Azul» o que garanticen el cumplimiento de esta normativa. Ser un observador responsable significa anteponer siempre el bienestar del animal a la obtención de la «foto perfecta». De este modo, pasamos de ser meros espectadores a convertirnos en verdaderos guardianes del océano.

Ahora que conoce la biología y los protocolos, cada visita a la costa se convierte en una oportunidad para la conservación activa. Aplicar estos conocimientos y compartirlos es el paso definitivo para proteger los tesoros marinos de nuestras costas. Considere apoyar o visitar un centro de recuperación local para ver de cerca el fruto de este esfuerzo colectivo.

Preguntas frecuentes sobre la observación responsable de fauna marina

¿Qué es el sello ‘Barco Azul’ en Canarias?

Es un distintivo de calidad que garantiza que la empresa de avistamiento cumple con la legislación española sobre distancia, velocidad y comportamiento hacia los animales marinos.

¿A qué distancia debo mantenerme de los cetáceos?

Según el Real Decreto 1727/2007, la distancia mínima es de 60 metros. Está prohibido nadar con ellos o alimentarlos.

¿Qué hacer si un cetáceo se acerca a mi embarcación?

Mantener el motor en punto muerto o apagado, no hacer ruidos fuertes y esperar a que el animal se aleje por sí mismo sin iniciar ninguna persecución.

Escrito por Iñaki Goicoechea, Biólogo marino e instructor de buceo PADI con certificación Master Scuba Diver Trainer. Lleva 15 años explorando los ecosistemas submarinos del Caribe y promoviendo el turismo azul sostenible.