
La decisión entre coche y chófer en República Dominicana no es de dinero, sino de «idioma»: ¿estás preparado para aprender a ‘hablar’ el lenguaje vial dominicano?
- Alquilar un coche te da máxima libertad, pero exige una conducción defensiva y descodificar señales locales (pitos, luces) que no son agresivas, sino comunicativas.
- Un chófer elimina el estrés, ofrece seguridad y conocimiento local, pero a un coste mayor y con menos espontaneidad para descubrir rincones fuera de ruta.
Recomendación: Si tienes experiencia conduciendo en el extranjero y buscas inmersión total, alquila. Si priorizas la relajación y la comodidad absoluta, el chófer es tu mejor inversión.
Planificar una ruta de diez días por República Dominicana dispara la imaginación: playas vírgenes, selva frondosa y la libertad de explorar a tu ritmo. Pero entonces surge la duda que frena a muchos viajeros, especialmente a parejas o grupos pequeños que valoran la independencia: ¿cómo moverse? La elección parece simple: coche de alquiler para la libertad o chófer privado para la comodidad. Sin embargo, en cuanto empiezas a investigar, te bombardean con historias sobre un tráfico «caótico», una «ley de la selva» al volante y la recomendación general de evitar conducir a toda costa. Este miedo al caos paraliza y convierte una decisión logística en una fuente de estrés antes incluso de hacer la maleta.
El debate suele centrarse en el coste frente a la comodidad, una simplificación que no ayuda. Se asume que el coche es la opción barata y estresante, mientras que el chófer es el lujo caro y relajado. Pero, ¿y si el «caosismo» no fuera tal? ¿Y si, en lugar de un conjunto de reglas rotas, el tráfico dominicano fuera un idioma vial coherente que simplemente no conocemos desde nuestra perspectiva europea? La verdadera pregunta no es si te puedes permitir un chófer, sino si tu personalidad y tu umbral de estrés te permiten «aprender a hablar» este nuevo lenguaje al volante. Conducir aquí puede ser una de las inmersiones culturales más profundas y gratificantes del viaje, o tu peor pesadilla.
Este artículo va más allá de la simple comparativa de precios. Te daremos las claves para que autoevalúes tu perfil de viajero y decidas con confianza. Analizaremos el «idioma» de la carretera dominicana, las alternativas reales como los shuttles o el metro de la capital, y compararemos incluso destinos para que entiendas el valor real de tu dinero y tu tiempo. Al final, no solo sabrás qué opción te compensa, sino por qué.
Para ayudarte a navegar por todas las facetas de esta decisión, hemos estructurado este análisis en varias secciones clave. Cada una aborda una pregunta específica que te harías al planificar tu transporte, dándote una visión completa y pragmática.
Sumario: La guía para moverte por República Dominicana sin sorpresas
- El estilo de conducción dominicano: ¿estás mentalmente preparado para la «ley del más fuerte» al volante?
- Santo Domingo a Samaná en avioneta: ¿merece la pena pagar 100€ para ahorrar 3 horas de carretera?
- Shuttles turísticos: ¿son una opción fiable para ir de hotel a hotel sin pasar por la estación de bus?
- Santo Domingo en Metro: ¿es seguro y práctico para un turista visitar la ciudad en transporte subterráneo?
- Ferry a Puerto Rico: ¿es viable hacer una escapada de dos días a la isla vecina?
- Tenerife o Punta Cana: ¿cuál ofrece mejor relación calidad-precio para una semana en diciembre?
- Ráfagas de luz y pitos: ¿qué significa realmente cuando otro conductor te hace luces en un cruce?
- ¿Cómo distinguir un taxi turístico oficial de un «pirata» en el aeropuerto de Punta Cana?
El estilo de conducción dominicano: ¿estás mentalmente preparado para la «ley del más fuerte» al volante?
La reputación de la conducción en República Dominicana es, sin duda, intimidante. La primera impresión es de un caos absoluto, donde las normas parecen meras sugerencias. Sin embargo, en lugar de «ley del más fuerte», es más preciso hablar de un idioma vial no escrito. Entenderlo es la clave para pasar del miedo a la confianza. Aquí la conducción no es pasiva; es una comunicación constante y activa con el resto de vehículos. Se usa el claxon no como un insulto, sino como un «estoy aquí». Las luces son para ceder el paso, no para exigirlo. Es una mentalidad que, para un conductor europeo, requiere un reseteo completo.
Como bien advierte el blog de viajes Una guía en mi maleta en sus consejos para alquilar coche en República Dominicana, la experiencia previa es un factor decisivo.
Es fundamental contar con varios años de experiencia como conductor. También es muy aconsejable tener experiencia de conducción internacional. Los dominicanos son muy caóticos al volante y, a veces, imprevisibles
– Blog Una guía en mi maleta, Consejos para alquilar coche en República Dominicana
No se trata de ser agresivo, sino de ser asertivo y predecible. Mantener una velocidad constante, señalizar con antelación y estar permanentemente alerta es más importante que conocer el código de circulación al dedillo. Las motocicletas («motoconchos») son un capítulo aparte; pueden llevar a familias enteras y aparecer por cualquier flanco. La regla de oro es darles siempre espacio y asumir que harán lo inesperado.

La experiencia de muchos viajeros confirma que, una vez superado el shock inicial, es manejable. Es una inmersión cultural activa que te conecta con el pulso real del país.
Experiencia de conducción: 2300 km en 16 días por República Dominicana
Un viajero español recorrió más de 2300 kilómetros durante 16 días conduciendo por República Dominicana sin ningún accidente ni problema grave. Según su experiencia, aunque no es un país fácil para conducir, yendo con ojo no tuvieron ningún problema ni fueron testigos de ningún accidente. La clave fue ignorar los comentarios alarmistas previos y confiar en la experiencia previa conduciendo en países como Mauricio, Marruecos y Tailandia. El conductor recomienda no dejarse intimidar por las advertencias exageradas, concluyendo que la libertad calculada de tener vehículo propio superó con creces el estrés inicial.
En definitiva, la pregunta no es si las carreteras son peligrosas, sino si tu umbral de estrés al volante te permite disfrutar de este desafío. Si eres un conductor nervioso en tu propia ciudad, alquilar un coche aquí podría arruinar tus vacaciones. Si, por el contrario, te gustan los retos y tienes confianza en tus reflejos, podría ser la mejor decisión de tu viaje.
Santo Domingo a Samaná en avioneta: ¿merece la pena pagar 100€ para ahorrar 3 horas de carretera?
La ruta entre Santo Domingo y la península de Samaná es un trayecto clásico. Por carretera, son unas 3-4 horas de autopista en buen estado, pero que pueden hacerse pesadas. La alternativa aérea, un vuelo en avioneta de unos 30-45 minutos por aproximadamente 100-150€, parece una solución mágica. Ahorras tiempo, evitas el tráfico de salida de la capital y disfrutas de unas vistas espectaculares. Para un viaje corto o si tu presupuesto es holgado, la ecuación parece clara: el tiempo ganado justifica el coste.
Sin embargo, esta decisión implica una renuncia fundamental: la pérdida de la serendipia. El viaje por carretera no es solo un traslado, es parte de la exploración. Alquilar un coche o contratar un chófer te permite una flexibilidad que el avión anula por completo. La verdadera riqueza de esta ruta se encuentra a menudo en las paradas no planificadas, en los desvíos que te llevan a descubrir joyas ocultas. Al volar, te entregas a la eficiencia, pero sacrificas la aventura.
Un ejemplo perfecto es lo que te pierdes por el camino, como la posibilidad de hacer una excursión al Parque Nacional Los Haitises.
Análisis de viaje: Lo que te pierdes entre Santo Domingo y Samaná
Un viaje por carretera desde Las Terrenas (Samaná) permite integrar fácilmente una visita al Parque Nacional Los Haitises. Esta experiencia implica navegar por impresionantes manglares, explorar cuevas con pictografías taínas de siglos de antigüedad y culminar en Cayo Levantado (la famosa Isla Bacardí), con sus playas de arena blanca y aguas cristalinas. Estas paradas estratégicas convierten un simple traslado en un día de exploración memorable, algo totalmente imposible si se opta por el trayecto en avioneta. El recorrido terrestre, aunque más largo, se transforma en una parte integral y enriquecedora del itinerario.
La decisión, por tanto, depende de tu prioridad. Si tu objetivo es maximizar el tiempo de estancia en tu hotel de Samaná y minimizar el estrés del viaje, la avioneta es una inversión inteligente. Si, en cambio, tu concepto de viaje incluye el descubrimiento, la improvisación y la idea de que el camino es parte del destino, las 3 horas de carretera se convierten en una oportunidad de oro. El coste de 100€ no solo compra tiempo, sino que también vende la posibilidad de aventura.
Shuttles turísticos: ¿son una opción fiable para ir de hotel a hotel sin pasar por la estación de bus?
Para aquellos que descartan la idea de conducir pero no quieren asumir el coste de un chófer privado para toda la estancia, los shuttles turísticos (furgonetas compartidas) emergen como una solución intermedia muy atractiva. Su principal ventaja es la comodidad: te recogen en la puerta de tu hotel y te dejan en la del siguiente, eliminando la necesidad de desplazarse a las caóticas estaciones de autobuses públicos (`guaguas`) y negociar con taxis locales. Son el equilibrio perfecto entre coste y conveniencia para trayectos largos entre puntos turísticos como Punta Cana, Bayahíbe, Santo Domingo o Samaná.
Aunque más caros que el transporte público —cuyos precios son irrisorios—, son significativamente más económicos que un servicio privado. La fiabilidad, sin embargo, es la gran pregunta. La mayoría de las empresas que operan estas rutas son profesionales y seguras, pero como en todo destino turístico, existen operadores informales. Es fundamental verificar que la compañía esté registrada y cuente con los seguros correspondientes. Empresas como Caribe Tours o Metro son las más conocidas para buses grandes, pero para shuttles puerta a puerta hay que investigar operadores locales con buenas reseñas en foros de viajeros.

La principal desventaja es la pérdida de flexibilidad. Operan con horarios fijos y, al ser un servicio compartido, el tiempo de viaje puede alargarse debido a las múltiples paradas para recoger o dejar a otros pasajeros. No podrás parar a hacer una foto en un mirador ni a comer en un restaurante local que te llame la atención. Es un servicio de punto A a punto B, eficiente pero rígido. Representan una opción sensata si tu itinerario está bien definido y buscas una solución «sin pensar» para los traslados largos.
Plan de acción: Cómo verificar un shuttle turístico en 5 pasos
- Puntos de contacto: Localiza su web oficial, un teléfono de contacto en República Dominicana y su presencia en redes sociales para evaluar su profesionalidad.
- Recopilación de pruebas: Busca el nombre de la empresa en foros de viajeros (ej. LosViajeros) y webs de reseñas (ej. TripAdvisor) para leer experiencias recientes de otros españoles.
- Verificación de coherencia: Comprueba que el vehículo que te muestran en las fotos coincida con los que aparecen en las reseñas. Busca el logo del Ministerio de Turismo de República Dominicana (MITUR).
- Análisis de seguridad: Pregunta explícitamente por el seguro de pasajeros. Confirma que los métodos de pago sean seguros (plataformas online, tarjeta) y desconfía si solo aceptan transferencias a cuentas personales.
- Plan de viaje: Solicita por escrito la hora de recogida, una estimación del tiempo total del trayecto y si hay paradas programadas para evitar sorpresas.
Este sistema te ofrece paz mental a un precio razonable, sacrificando la espontaneidad que te daría un coche. Es la opción pragmática para el viajero que quiere optimizar su tiempo y minimizar complicaciones logísticas.
Santo Domingo en Metro: ¿es seguro y práctico para un turista visitar la ciudad en transporte subterráneo?
Hablar de moverse por Santo Domingo suele evocar imágenes de atascos monumentales y un enjambre de coches y «motoconchos». Sin embargo, la capital dominicana esconde una solución de transporte que sorprende a muchos turistas por su eficiencia y modernidad: el Metro de Santo Domingo. Para un viajero que se aloja fuera de la Zona Colonial y necesita hacer trayectos largos por la ciudad, el metro no solo es práctico, sino también una opción sorprendentemente segura y económica.
Inaugurado en 2009 y ampliado posteriormente, el metro es limpio, cuenta con aire acondicionado (un alivio bendito del calor caribeño) y una fuerte presencia de seguridad en todas las estaciones. Los vagones son modernos y el sistema es fácil de navegar. El coste es mínimo, un billete sencillo cuesta tan solo RD$20 (unos 0,30€), lo que lo convierte en la forma más barata de cruzar la ciudad. Es una alternativa excelente para evitar las tarifas infladas que a veces aplican los taxis a los turistas y el estrés de conducir en el denso tráfico capitalino.
Ahora bien, ¿es práctico para el turista medio? La respuesta es sí, pero con matices. La principal limitación es que ninguna de sus líneas llega directamente al corazón de la Zona Colonial, el principal atractivo turístico. La parada más cercana (Joaquín Balaguer o Casandra Damirón) te deja a unos 20-30 minutos a pie del centro histórico. Esto implica que, probablemente, tendrás que combinar el metro con un corto trayecto en taxi, Uber o simplemente un paseo. No obstante, es ideal para visitar otras áreas de la ciudad, como centros comerciales, el Jardín Botánico Nacional o para conectar con las estaciones de autobuses que van a otras partes del país.
Para un turista, el metro es una herramienta estratégica. No reemplazará por completo a los taxis o a caminar por la Zona Colonial, pero sí puede ser un gran aliado para trayectos específicos, permitiendo ahorrar dinero y tiempo. Usarlo es, además, una forma de vivir la ciudad como un local, lejos de la burbuja turística.
Ferry a Puerto Rico: ¿es viable hacer una escapada de dos días a la isla vecina?
La proximidad de Puerto Rico a las costas dominicanas hace que la idea de una escapada de un par de días a San Juan sea muy tentadora. Existe un servicio de ferry que conecta Santo Domingo con San Juan, ofreciendo una alternativa al avión. Sobre el papel, parece una forma económica y diferente de añadir otro país a tu viaje. Sin embargo, al analizar los detalles, la viabilidad de esta excursión en un plazo tan corto se vuelve cuestionable.
El principal factor a considerar es el tiempo. El trayecto en ferry dura aproximadamente 12 horas, generalmente nocturnas. Si sumas los tiempos de embarque, trámites de inmigración en ambos puertos y desembarque, un viaje de ida te consume fácilmente una tarde y una noche. Para una escapada de 48 horas, esto significa que pasarás casi la mitad del tiempo en tránsito. El tiempo efectivo para disfrutar del Viejo San Juan, El Yunque u otras maravillas de la «Isla del Encanto» se reduce drásticamente, quedando en apenas 24 horas netas. Además, es importante tener en cuenta que no podrás llevar un coche de alquiler dominicano en el ferry; deberás alquilar otro vehículo en Puerto Rico.
Desde un punto de vista logístico y económico, el ferry puede tener sentido si tu viaje es más largo o si necesitas transportar mucho equipaje. Aquí tienes una comparativa directa para ponerlo en perspectiva.
La siguiente tabla, basada en la información de operadores y guías como las que ofrece expertos en viajes al Caribe, resume los puntos clave:
| Aspecto | Ferry (Ferries del Caribe) | Avión |
|---|---|---|
| Duración del trayecto | 12 horas navegación | 1.5 horas vuelo |
| Precio aproximado | 150€ + tasas portuarias | 200-300€ ida y vuelta |
| Hotel obligatorio | Sí (1 noche mínimo) | Opcional |
| Equipaje | 2 maletas incluidas | Restricciones según aerolínea |
| Trámites inmigración | Más lentos en puerto | Más ágiles en aeropuerto |
En conclusión, aunque la idea es romántica, una escapada de dos días a Puerto Rico en ferry es logísticamente muy ajustada y poco práctica. Resulta mucho más eficiente tomar un vuelo, que aunque un poco más caro, te regala un día entero de disfrute en la isla. El ferry es una opción a considerar solo para estancias más prolongadas o con necesidades de equipaje muy específicas.
Tenerife o Punta Cana: ¿cuál ofrece mejor relación calidad-precio para una semana en diciembre?
Para un viajero español que busca escapar del frío de la península en diciembre, Tenerife y Punta Cana suelen aparecer como las dos grandes opciones. Ambas prometen sol y descanso, pero ofrecen experiencias y estructuras de coste muy diferentes. La elección depende de lo que valores más: la familiaridad y la variedad paisajística, o la inmersión en un paraíso tropical con una cultura distinta.
Diciembre es temporada alta en República Dominicana, con un clima ideal. El sitio oficial de turismo dominicano confirma que las temperaturas de 18°C a 27°C de diciembre a marzo garantizan un clima perfecto para la playa, a diferencia del invierno canario, que puede ser más fresco e inestable. Esta es la primera gran ventaja de Punta Cana: la garantía de calor tropical y más horas de sol. Por otro lado, Tenerife ofrece la comodidad de no tener barrera idiomática (más allá de algunos modismos), usar el euro y la tranquilidad de la sanidad europea, factores que aportan mucha paz mental.
En términos de coste, los vuelos y los paquetes «todo incluido» pueden ser competitivos en ambos destinos. Sin embargo, los gastos en destino marcan la diferencia. Comer, beber o alquilar un coche suele ser más económico en Tenerife. La sensación de seguridad y la libertad para moverse por la isla en coche de alquiler sin el «estrés» del tráfico caribeño es un punto muy a favor de la opción canaria.
La siguiente tabla comparativa, con datos promediados de guías de viaje como Logitravel, ayuda a visualizar estas diferencias:
| Aspecto | Tenerife | Punta Cana |
|---|---|---|
| Temperatura promedio | 18-22°C | 23-27°C |
| Horas de sol | 6 horas/día | 8 horas/día |
| Probabilidad lluvia | 20% | 15% |
| Precio cerveza local | 2-3€ | 1.5-2€ |
| Alquiler coche/semana | 150-200€ | 250-350€ |
| Excursión popular | Teide: 30-50€ | Isla Saona: 60-80€ |
| Barrera idiomática | Ninguna | Acento/modismos diferentes |
En definitiva, si buscas la máxima relación calidad-precio en términos de comodidad, seguridad y libertad de movimiento, Tenerife es una apuesta segura. Si lo que priorizas es una experiencia de playa tropical garantizada, calor, y una inmersión cultural en el Caribe, asumiendo un coste ligeramente superior en las actividades y transportes, Punta Cana ofrece una escapada más exótica y memorable.
Ráfagas de luz y pitos: ¿qué significa realmente cuando otro conductor te hace luces en un cruce?
Este es el corazón del «idioma vial» dominicano y la principal fuente de confusión y estrés para un conductor español. Lo que en España interpretamos como agresión, prisa o recriminación, en República Dominicana es, en la mayoría de los casos, pura comunicación funcional. Entender este código no solo reduce la ansiedad, sino que te integra en el flujo del tráfico de una forma mucho más segura y fluida. Es el paso de ser un observador asustado a un participante activo.
La regla más contraintuitiva para un europeo es la de las luces en un cruce. Si un coche se acerca a una intersección y te da una ráfaga de luces, no te está diciendo «apártate que voy yo», sino todo lo contrario: «pasa tú primero, te he visto y te cedo el paso». Ignorar esta señal y frenar por cortesía puede generar más confusión que otra cosa. Del mismo modo, el claxon es una herramienta multiusos. Un toque breve puede significar «gracias», «adelante» o simplemente «estoy aquí», para que seas consciente de su presencia al adelantar o en una curva sin visibilidad.
La experiencia de otros viajeros españoles es unánime en este punto: el cambio de chip es fundamental.
La psicología del claxon en República Dominicana
Los conductores españoles que se aventuran a conducir aquí descubren que el uso del claxon tiene un significado opuesto al europeo. Según relatan viajeros en blogs como Imanes de Viaje, en República Dominicana, el claxon es más una herramienta de comunicación (‘estoy aquí’, ‘gracias’) que de agresión, a diferencia de su uso habitual en España. Un viajero relata cómo al principio interpretaba cada pitido como un ataque personal, hasta que comprendió que forma parte del lenguaje cotidiano para avisar de su presencia en esquinas ciegas o agradecer a quien le cede el paso. Este entendimiento transformó su experiencia de conducción de estresante a fascinante.
Para desenvolverse con soltura, es útil memorizar un pequeño diccionario básico de este lenguaje no verbal. Aquí tienes las señales más comunes que te encontrarás:
- Ráfaga corta de luz en cruce urbano: «Pasa tú primero, te cedo el paso».
- Ráfaga larga en carretera: «Atención, voy a adelantar» o, a veces, una advertencia de «Policía más adelante».
- Toque de claxon breve y amistoso: Puede ser un «gracias» o un «hola» a un conocido.
- Dos toques breves de claxon: «Estoy aquí, a tu lado», un aviso para que no invadas su carril.
- Claxon largo y sostenido: Esta sí es la señal universal de advertencia o peligro inminente.
Dominar estas sencillas reglas convierte el «caos» en un sistema predecible. Es el secreto para disfrutar de la libertad de un coche de alquiler sin sufrir un ataque de nervios en cada cruce.
Puntos clave a recordar
- La elección entre coche y chófer no es económica, sino de personalidad: evalúa tu tolerancia al estrés y tu experiencia al volante en el extranjero.
- Conducir en República Dominicana no es caótico, es un «idioma» diferente. Aprender a descodificar luces y pitos como comunicación (y no agresión) es la clave.
- Existen opciones intermedias excelentes como los shuttles turísticos (fiables si se verifican) o el Metro de Santo Domingo (moderno y seguro), que ofrecen un equilibrio entre coste y comodidad.
¿Cómo distinguir un taxi turístico oficial de un «pirata» en el aeropuerto de Punta Cana?
Aterrizar en el aeropuerto de Punta Cana, cansado tras un largo vuelo, te hace vulnerable. Es el momento en que los taxistas «piratas» o no oficiales aprovechan para ofrecer sus servicios a precios supuestamente más bajos. Caer en la trampa puede resultar en una tarifa final mucho más alta, un vehículo en mal estado o, en el peor de los casos, un problema de seguridad. Saber distinguir un taxi oficial es el primer paso para empezar tu viaje con buen pie y con la tranquilidad que mereces.
La regla de oro es simple: ignora a cualquiera que se te acerque dentro de la terminal ofreciéndote transporte. Los servicios oficiales y autorizados NUNCA captan clientes de esta manera. Debes dirigirte siempre a la parada de taxis designada y señalizada fuera de la zona de llegadas. Allí encontrarás a los operadores turísticos con licencia del Ministerio de Turismo (MITUR), que garantizan unos estándares de calidad, seguridad y tarifas reguladas. Aunque pueda parecer que pagas un poco más, estás pagando por seguridad y fiabilidad.
Visualmente, los taxis oficiales suelen tener características distintivas que te ayudarán a identificarlos. Aunque los colores pueden variar ligeramente entre asociaciones, hay una serie de elementos comunes que debes buscar para asegurarte de que estás subiendo a un vehículo legítimo. La diferencia entre un servicio profesional y una aventura incierta está en estos pequeños detalles.
Para no tener dudas, utiliza esta lista de comprobación rápida al llegar al aeropuerto:
- Ubicación: Dirígete únicamente a la zona designada de taxis fuera de la terminal, nunca aceptes ofertas dentro.
- Identificación del vehículo: Busca el logo de una asociación de taxis reconocida (como SICHOTRATURE) y el número de licencia visible en las puertas. Los vehículos suelen ser de un color uniforme (a menudo blanco o crema) y estar en buen estado.
- Identificación del conductor: Los conductores oficiales suelen llevar un uniforme o una tarjeta de identificación visible.
- Tarifa clara: Pregunta el precio final del trayecto antes de subirte. Los taxis oficiales suelen tener tarifas fijas por zonas que te pueden mostrar. Si el precio parece demasiado bueno para ser verdad, probablemente no lo sea.
Optar por un taxi oficial no es un gasto, es una inversión en tu tranquilidad. Es la forma más segura de llegar a tu hotel y la decisión más inteligente que puedes tomar nada más poner un pie en el país.
Preguntas frecuentes sobre Coche de alquiler vs Chófer privado: ¿qué opción compensa para una ruta de 10 días por libre?
¿Se puede llevar el coche de alquiler dominicano en el ferry a Puerto Rico?
No, no es posible embarcar un coche de alquiler dominicano en el ferry. Las políticas de las agencias de alquiler y las regulaciones transfronterizas lo impiden. Los viajeros que opten por el ferry deben planificar y alquilar un vehículo por separado una vez lleguen a San Juan, Puerto Rico.
¿Cuánto tiempo real de disfrute hay en una escapada de 48h a Puerto Rico?
Considerando los traslados al puerto, el tiempo del ferry (aproximadamente 12 horas de navegación nocturna), los trámites de inmigración en ambos extremos y el viaje de regreso, el tiempo efectivo de disfrute en Puerto Rico se reduce a aproximadamente 24 horas netas. Es un plan muy ajustado, más recomendable para estancias más largas que para una escapada de fin de semana.